Los CDC han pedido a los médicos de EE. UU. que estén atentos al síndrome pulmonar por hantavirus en viajeros que regresan, después de que un brote de virus Andes (ANDV) surgiera a bordo de un crucero de expedición por el Atlántico Sur. En la Alerta Sanitaria CDCHAN-00528, emitida el 8 de mayo de 2026, la agencia notificó ocho casos —seis confirmados, dos sospechosos—, incluidas tres muertes, citando cifras de la OMS.

El barco, identificado por las autoridades europeas como el M/V Hondius, zarpó de Ushuaia, Argentina, el 1 de abril de 2026. Citando a la OMS, los CDC situaron el manifiesto en 147 personas (86 pasajeros y 61 tripulantes) de 23 países; el ECDC cuenta 149 (88 pasajeros y 61 tripulantes). La embarcación hizo escala en la Antártida, Georgia del Sur, Tristán de Acuña, Santa Elena y la isla de Ascensión; el itinerario del ECDC también incluye la isla Nightingale. La OMS confirmó el ANDV como la causa el 6 de mayo.

Lo que distingue a este brote es el patógeno. El ANDV «es el único tipo de hantavirus que se ha documentado que se transmite de persona a persona», señalan los CDC, y añaden que esa transmisión «por lo general ha requerido contacto estrecho y prolongado con una persona sintomática». Entre los pacientes con síntomas respiratorios graves, según los CDC, la tasa de letalidad «se ha estimado en aproximadamente un 38%».

Un brote que se amplía y se secuencia

Según el Informe de Amenazas de Enfermedades Transmisibles del ECDC correspondiente a la semana 22, el recuento había aumentado a 13 casos (11 confirmados, dos probables) a fecha de 29 de mayo, sin nuevas muertes. Los dos casos más recientes —un ciudadano neerlandés en cuarentena domiciliaria tras un contacto estrecho con casos de ANDV a bordo del barco, y un antiguo pasajero evacuado a España que estaba asintomático— se clasificaron ambos como casos asintomáticos confirmados después de que el ECDC revisara su definición de caso para alinearla con la OMS (confirmación de laboratorio mediante PCR o serología). La hipótesis de trabajo del ECDC es que algunos pasajeros estuvieron expuestos al ANDV en Argentina antes de embarcar y pueden haberlo transmitido a otros a bordo.

El virus Andes es el único hantavirus documentado que se transmite de persona a persona, aunque los CDC señalan que esa transmisión es poco frecuente y por lo general ha requerido contacto estrecho y prolongado con una persona sintomática. La secuenciación preliminar del crucero realizada por el ECDC indica «probablemente» transmisión de persona a persona, a la espera de más resultados.

Sobre la genómica, el ECDC escribió que el análisis preliminar «confirmó un alto nivel de similitud genética entre los aislados, lo que probablemente indica un episodio inicial de salto zoonótico (spillover) seguido de transmisión de persona a persona», a la espera de más secuenciación. Los CDC recomiendan el aislamiento de transmisión aérea para los casos sospechosos e incluir el HPS en el diagnóstico diferencial de los viajeros sintomáticos con exposición relevante en los 42 días previos. El ECDC califica de muy bajo el riesgo que este brote supone para la población general de la UE/EEE. Esta es una alerta de salud pública, no un consejo médico.