La FDA aprobó el 1 de junio el antiviral oral ensitrelvir (Xocova) de Shionogi para la profilaxis posexposición de la COVID-19 en adultos y adolescentes de 12 años o más que hayan tenido contacto domiciliario con una persona infectada, según informó la compañía. Shionogi lo describe como la primera y única opción oral autorizada en Estados Unidos para ayudar a prevenir la COVID-19 sintomática tras la exposición, en lugar de tratarla.
La autorización se basa en SCORPIO-PEP, un ensayo de fase 3 aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, patrocinado por Shionogi y registrado como NCT05897541. A diferencia de muchas aprobaciones anunciadas antes de su publicación, el conjunto completo de datos ya constaba en el registro público: los resultados aparecieron en el New England Journal of Medicine el 14 de mayo de 2026, semanas antes de la decisión de la FDA.
Lo que reportó el ensayo
En la población por intención de tratar modificada —los 2,041 contactos domiciliarios que dieron negativo para SARS-CoV-2 al inicio y recibieron al menos una dosis (ensitrelvir n=1,030, placebo n=1,011)— la incidencia de COVID-19 al día 10 fue del 2.9% con ensitrelvir frente al 9.0% con placebo (razón de riesgos 0.33; IC del 95% 0.22 a 0.49; P<0.001), según el artículo del NEJM. Ese fue el criterio de valoración principal preespecificado, definido como una RT-PCR positiva confirmada por un laboratorio central más al menos uno de 14 síntomas de COVID-19 preespecificados que persistieran al menos 48 horas.
La cifra del 67% que Shionogi destaca es la reducción del riesgo relativo (1 menos la razón de riesgos de 0.33). En términos absolutos, la diferencia es de aproximadamente 6.1 puntos porcentuales —alrededor de 16 contactos domiciliarios tratados para prevenir un caso de COVID-19 sintomática durante la ventana de 10 días.
El titular es una reducción relativa del 67%. Las cifras subyacentes —2.9% frente a 9.0%, un número necesario a tratar cercano a 16— ya son públicas en NEJM, de modo que los lectores pueden dimensionar el beneficio por sí mismos.
La pauta posológica dura cinco días: una dosis de carga de 375 mg el primer día, seguida de 125 mg los días dos a cinco. En cuanto a la seguridad, los autores del NEJM informaron de acontecimientos adversos en el 15.1% del grupo de ensitrelvir y el 15.5% del de placebo (acontecimientos adversos graves del 0.2% en cada grupo), sin hospitalizaciones ni muertes relacionadas con la COVID-19 en ninguno de los brazos. Esas tasas proceden de la población de seguridad más amplia (ensitrelvir n=1,190, placebo n=1,187), no de la población de eficacia por intención de tratar modificada.
Cómo se debe utilizar, y quiénes no fueron estudiados
Se trata de una pauta posexposición que requiere receta, no de algo que uno deba iniciar por su cuenta ni acumular. En el ensayo, un contacto solo podía recibir ensitrelvir tras un caso índice sintomático confirmado en el hogar y una prueba de SARS-CoV-2 negativa al inicio en el contacto, con aleatorización dentro de las 72 horas posteriores al inicio de los síntomas en el caso índice. Ambas condiciones —un caso índice infectado documentado y una prueba negativa en la persona que recibe el tratamiento— forman parte de la pauta tal como se estudió; el calendario de dosificación anterior no debe interpretarse como un tratamiento que cualquiera pueda iniciar por su cuenta.
Ensitrelvir es además un inhibidor potente de CYP3A y conlleva interacciones farmacológicas clínicamente importantes, por lo que su uso en la práctica real exige que un médico revise la lista completa de medicamentos de un contacto antes de prescribirlo. El propio SCORPIO-PEP excluyó a quienes hubieran usado un inductor potente de CYP3A o un producto de hierba de San Juan (St. John’s wort) en los 14 días previos a la inclusión, lo que subraya que el cribado de interacciones forma parte del uso seguro y no es algo secundario.
Varias poblaciones relevantes para un uso seguro quedaron excluidas del ensayo pivotal, por lo que los datos de eficacia y seguridad del NEJM no se aplican a ellas. SCORPIO-PEP excluyó a personas con insuficiencia renal grave (aclaramiento de creatinina inferior a 30 mL/min o que requerían diálisis), a quienes presentaban disfunción hepática grave como cirrosis o descompensación hepática, y a personas embarazadas o en período de lactancia. Los médicos que consideren el fármaco para cualquiera de estos grupos están extrapolando más allá de la población del ensayo.
Conviene señalar dos advertencias más. El ensayo reclutó desde junio de 2023 hasta septiembre de 2024, una ventana dominada por las variantes entonces circulantes; estos datos no abordan la durabilidad frente a linajes más nuevos. Y el registro de ClinicalTrials.gov todavía no muestra ninguna tabla de resultados publicada (has_results: false), por lo que el resumen a nivel de registro va por detrás de la publicación revisada por pares. El artículo del NEJM, no el registro, es la fuente principal de las cifras de eficacia y seguridad aquí presentadas.